Riesgos de usar un servicio de transporte ilegal

¿Sabía usted que todas las aplicaciones de transporte masivo que operan en Colombia son ilegales?¿Sabe lo que eso implica para usted como usuario o como prestador del servicio? El día de hoy queremos contarle un poco sobre uno de los temas más tocados en el transporte terrestre de pasajeros: El de las apps ilegales. Nuestro objetivo no es ahondar sobre si estas deberían ser legalizadas o no, ya que este es un tema que le compete al Ministerio de Transporte y en el cual no pretendemos tomar partido. Nuestro objetivo es entonces, contarle las implicaciones que tiene para usted como usuario o como prestador del servicio, el uso de este tipo de servicios.

Primero que todo entendamos lo básico, la razón principal que lleva a que el servicio prestado por estas apps sea ilegal radica en el hecho de que hasta el momento no existe en Colombia un marco regulatorio para este tipo de transporte. El Ministerio de Transporte autoriza el transporte de pasajeros en vehículos de servicio público que no sean ni taxis ni buses siempre y cuando exista un contrato de por medio (modo de operación de las empresas de transporte especial de pasajeros). No obstante, para el servicio de estas apps masivas que plataformas como Uber denominan “Transporte Privado Intermediado Por Plataformas” No existe aún regulación.

Ahora bien, entendiendo en qué radica el limbo de su ilegalidad, podemos comprender las principales implicaciones tiene tanto para el usuario, como para el prestador del servicio:

  1. Riesgos para el usuario: Al ser un servicio ilegal, la policía o incluso el gremio de taxistas prestan cercana atención a su operación, lo que lleva a que sea un servicio perseguido y que en caso de que sea comprobado su uso, se le exija que se baje del vehículo y que termine su servicio en el lugar en que se encuentre en el momento.
  2. Riesgos para el prestador del servicio: Mientras que los riesgos para el usuario no pasan de un susto, o una incomodidad por tener que bajar del vehículo antes de llegar al destino, los riesgos para quien presta el servicio son más elevados. Estos riesgos comprenden la inmovilización del vehículo, lo que implica incurrir en gastos de grúa y patios, así como la suspensión de la licencia de conducción.

 

En conclusión, usar un servicio ilegal representa riesgos tanto para quien lo toma, como para quien lo presta. No se exponga y evite multas, servicios como el de transporte especial de pasajeros prestado por los vehículos de placas blancas, le permiten contar con un respaldo de seguridad y confiabilidad.